latecleadera

viernes, 2 de octubre de 2015

¿quien es el muerto de la Pony malta?




He sentido dolor patrio, y no precisamente por el anuncio de los términos en los cuales se firmará la paz con las FARC, sentí dolor patrio por la ofensa vulgar  y despiadada que algún desalmado, inescrupuloso y quién sabe si hasta satánico u ateo hizo   con uno de los símbolos nacionales más emblemáticos, la pony malta.

La pony malta nos ha acompañado desde tiempo inmemoriales;  cuentan las leyendas muiscas que los caciques en los días de solsticio frecuentaban bañar el cuerpo de sus doncellas en burbujeante y carmín liquido de malta, y que su símbolo, el caballito rampante, fue el que confundió a los nativos cuando ingenuamente consideraron  los jinetes españoles con enviados celestiales.

Pero sin necesidad de ir más lejos podemos decir que la pony malta es la bebida más importante en el territorio nacional;  por  sus múltiples cualidades nos sirve para todo.  Si estamos enfermos de la barriga  o ahítos y con gases nada mejor que una pony malta para la mejoría.  Ni el Ensure, ni las dietas balanceadas ni mucho menos el Herbalife y sus congéneres “life” suplen las necesidades energéticas de las personas convalecientes en los hospitales,  no hay nada que reconforte  a un enfermo que una pony malta con un par de galletas Ducales.  Gracias a sus componentes altos en carbohidratos y enzimas enzimáticas es el remplazo ideal cuando la plata no alcanza para un almuerzo ejecutivo  o cuando la hora de la comida ya ha pasado y ningún restaurante de barrio popular queda con platos de arroz y sopa  para la venta;   media Colombia creció, progresó y se hizo grande gracias al poder nutritivo de la pony malta y un pan de mil,  por algo es la bebida de campeones.  También  es la bebida ideal para calmar la sed, hacer creer que estamos tomando cerveza con los amigos cuando nos estamos purgando,  tener algo espumoso en la boca mientras se espera una cita o simplemente porque sí.